MENUMENU

22. agosto 2019

#Kidfluence

KIDSMARKETINGZONE

Como padres y madres: ¿cuántas veces hemos evitado el pasillo de los chuches o el de los juguetes para sortear ese momento del “me lo compras, me lo compras, me lo compras”? A esto, como hay que ponerle nombre a todo, le llaman Pester Power. Y es que todo aquel que haya ido de compras con un pequeño, sabe a lo que nos referimos. El poder de decisión y de prescripción de los niños sobre la compra familiar (kidfluence), es importantísimo y comienza mucho antes del nacimiento del bebé.

Los niños y adolescentes, de 0-18 años, en España conforman aproximadamente el 20% de la población. No resulta extraño que sean ellos el vehículo que traslada el mercado al hogar decidiendo más de la mitad del consumo de sus padres. 

Desde antes de su nacimiento, el bebé da paso al consumo de categorías que hasta ese momento estaban ausentes en la compra familiar como lo son los pañales y las leches infantiles.Y sin ser conscientes, esto supone la modificación de ciertos hábitos; Un hogar con bebé destina el 46% de su presupuesto a alimentación y droguería con particular inclinación a alimentos que el consumidor percibe como saludables (agua envasada, leche, yogures, fruta y hortalizas frescas, etc) frente a un 42,8% del hogar sin bebé.

Posteriormente, el niño se convierte en un consumidor directo, con su propio pocket money , con el que ya tiene sus propias decisiones de compra en las que no interviene ningún adulto. Los padres españoles dan a sus hijos cerca de 7,5€ semanales, y con ese dinero los niños son capaces de cubrir aquellas necesidades percibidas como básicas de su edad, como es el caso de las golosinas, snacks, consumibles de papelería o coleccionables. Si tomáramos en cuenta los más de 4 millones de niños y niñas entre 5 y 15 años que hay en España, el mercado infantil mueve cerca de 1.664.837.640€ al año tan sólo con su dinero de bolsillo. Sin embargo, debemos recordar que es en estas edades cuando los niños y jóvenes se convierten en potentes prescriptores, tanto para su familia como para su grupo de amigos.

No es de sorprender que compañías de vehículos, destinos turísticos, ocio, grandes almacenes, banca, aseguradoras, o empresas de telefonía incluyan en su plan de medios contenidos y canales dirigidos exclusivamente al público infantil.

La televisión y los medios digitales han desempeñado siempre un papel decisivo tanto en el proceso de influencia como en el de decisión, sin embargo, cuando nos dirigimos al público infantil se deben maximizar el conocimiento acerca de los límites y oportunidades legales sobre este colectivo.

BEST PRACTICE

Una de las industrias que mejor saben el valor e influencia de los pequeños en el consumo familiar son las plataformas de contenidos. Empresas como Netflix, HBO, o Disney+ entre otras, tienen un arma secreta para atraer y fidelidad a sus clientes: los contenidos infantiles.

KIDSPLATFORMS

¿Y te preguntas, por qué? ¿Por qué las plataformas invierten millonadas en contenidos dirigidos a niños? 

Porque saben que la piedra angular de su éxito actual y futuro está en la programación infantil. Esta programación puede no resultar particularmente llamativa, pero es clave para construir servicios sólidos que tengan posibilidades de ganar en las llamadas “guerras de contenidos”. El sector de los contenidos a la carta está aún en auge, y se esperan al menos 4 servicios globales más de retransmisión en 2020. Ante esta realidad, las grandes plataformas destinan gran parte de sus inversiones crear IPs infantiles para atraer y conservar a los suscriptores.

La programación infantil tiene mucho valor económico, también. Los hogares con Nilos tienen más probabilidades de suscribirse a servicios de contenidos over-the-top (OTT), así como de otros servicios, que los hogares sin niños.

El razonamiento detrás de la inversión en la programación infantil es doble: primero, los espectáculos infantiles ofrecen un valor adicional a los clientes existentes y potenciales, y ayuda completar sus bibliotecas para que tengan algo para todos en el hogar.  

La razón más citada por los usuarios según la cual cancelan una suscripción de transmisión fueron las limitaciones económicas, lo que hace que los servicios con muchas opciones sean más atractivos que los que de menos carta dispongan. 

Los niños, son el activo más importante que tienen las plataformas de streaming, a prueba de cancelación de la suscripción. Y esto, ¿por qué? Si los niños se enganchan en un programa o personaje en particular en el servicio, cancelar una suscripción a ese servicio se convierte en una ganga más difícil para los padres.

Se espera que el próximo servicio Disney + domine entre el público familiar, pero eso no significa que otras plataformas vayan a ceder terreno.

Los niños, a diferencia de los espectadores adultos, a menudo están más dispuestos a ver episodios de manera reiterada/ repetida con sus personajes favoritos, en lugar de buscar el próximo gran éxito. Además, los niños con asociaciones positivas con un producto o servicio se convertirán en consumidores que podrían destinar su dinero a una marca a la que son afines y leales.

Las guerras de contenidos  se vuelven personales, y al al final, ¿quién se beneficiará de la inversión en más y mejores contenidos? Los niños y familias. 

Conscientes de la responsabilidad de transmitir mensajes publicitarios y su impacto en el público juvenil, es necesario contar con un equipo de KIDxperts, como tenemos en Full Moon, para el desarrollo de conceptos y campañas que hagan que vuestras acciones de marketing infantil sean efectivas y emocionantes, conectando de manera duradera con tu audiencia, y ofreciendo las máximas garantías para cualquier producto, marca, o servicio.

En Full Moon nuestro equipo de KIDxperts te ayudará a conectar efectivamente con niños, adolescentes y familias. Ponte en contacto con nosotros, y recibe el informe completo acerca el poder de influencia de los niños en las familias. ¿A qué esperas?